Filmar el Mundo:
Minutos Lumière
Es en la sencillez y al mismo tiempo en el rigor donde reside el gran potencial cinematográfico y pedagógico de los Minutos Lumière, dispositivo que se puede describir del siguiente modo:
En un primer momento, se descubren en la gran pantalla las «vistas» de los hermanos y los operadores Lumiere, y se impregnan de su espíritu y de su dispositivo. Después, cada estudiante elige y localiza el lugar, el día y la hora en que quiere rodar su «plano Lumiere», sin más consignas que la de respetar las condiciones que fueron las del origen del cine: un plano fijo de un minuto, sin posibilidad de rectificar. Cada estudiantes sale a hacer su plano, a arriesgar su lugar y su minuto, acompañado por un profesional del cine, el docente y sus compañeros «asistentes».
En Chile, con el apoyo del Fondo de Fomento al Arte en la Educación, invitamos a docentes de distintas asignaturas a aprender a trabajar con los Minutos Lumière. Los invitamos a conocer este dispositivo, al término del primer semestre del 2017, en el “Seminario Gestos de creación en cine: una pedagogía de la experiencia”, acompañados de la destacada académica catalana Laia Colell. Trabajamos en el Centro Cultural GAM, Centro Cultural de España y Escuela de Cine de Chile con docentes provenientes de las regiones de Arica y Parinacota, Valparaíso, Metropolitana, O´Higgins, Araucanía, Aysén y Magallanes y la Antártica Chilena.
Luego, el grupo de docentes trabajó en sus escuelas y liceos con el desafío de realizar con sus estudiantes planos documentales de un minuto exacto de duración, a partir de las precisas condiciones inspiradas en los planos rodados por los hermanos Lumière y sus operadores, en los orígenes del cine: cámara fija sobre trípode, no modificar ningún parámetro durante el plano y una única toma.
Al finalizar el año, todos los liceos y escuelas participantes estrenaron sus trabajos en auditorios, salas de cine locales, festivales y en la Cineteca Nacional del Centro Cultural Palacio de la Moneda. Compartieron su experiencia de ser operadores Lumière y, con ello, de haber aprendido a mirar y a apreciar su realidad como nunca antes lo habían hecho.



























